COMPOSICIÓN DEL TAROT



El Tarot de Marsella está compuesto en su totalidad por 78 arcanos, 56 arcanos menores (oros, copas, espadas y bastos) y 22 arcanos mayores.
La palabra arcano significa “misterio”, es lo que está guardado, oculto dentro del arca y recibe este nombre cada una de las láminas del Tarot. Cada uno de estos arcanos es también llamado “arquetipo del inconsciente”, estudiado por Carl G. Jung, quien exponía que estos arquetipos son escenas del inconsciente que se juegan en el recorrido a lo largo de nuestras vidas, mas allá de que tengamos o no conciencia de este proceso. Todo ser conciente tiene a su vez un aspecto inconsciente desde donde “le toca” vivenciar el pasaje por estos arcanos.
La palabra Tarot quiere decir “camino real” y se corresponde al llamado “camino del héroe”, proceso iniciático de peregrinaje interior hacia la iluminación o manifestación del ser, a través del cual vamos adquiriendo una plena conciencia del “yo” en resonancia con la ley cósmica.
Cada símbolo contenido en los arcanos del Tarot es una llave que comunica, en su lenguaje más primario, con el plano del inconsciente, favoreciendo la unidad interior, el retorno al estado edénico. La mente subconsciente, así como en el plano onírico, se comunica a través de símbolos, teniendo en cuenta que cada símbolo es un conjunto de signos que transporta una idea compleja y acabada en sí mismo.
Tarot Celta
Al acercarnos a la cultura Celta nos transporta a un mundo místico, de paisajes extraordinarios, increíbles héroes, hadas y duendes que forman este pueblo mágico que vive aun bajo las colinas de Irlanda.
Espíritus del aire, del viento, de los bosques y de las flores, las hadas y los elfos abren para los hombres el mundo encantado del sueño. Estas criaturas fantásticas están presentes en la imaginación desde la noche de los tiempos Celtas.
Este juego de cartas muestra un camino, que es el juego de la vida y cada una de las cartas encierra un secreto que será develado al consultante en el momento oportuno, cuando el cosmos decide responder, en este juego, las cartas se dejan adivinar
Como todos los Oráculos puede ser usado en diversas situaciones, para inspirarnos frente a algún problema, para tratar de dilucidar cuál es la mejor forma de conducirnos antes de una determinada situación, como guía o como consuelo.
En el Tarot de La Luna es un símbolo de tiempo y de luz reflejada. La Luna llena puede crear inquietud mental, depresión y melancolía. Desde el subconsciente surgen los temores, deseos y pasiones. Tenemos que comprender esto y conducimos con amor y compasión. El Tarot de La Luna se refiere a emociones, intuición, habilidad física y ciclos. La Luna Nueva es el momento de comenzar nuevos proyectos en un sentido personal o en la arena pública.
Si la luna influye mucho en ti, ésta es la mejor forma de conocer los misterios interiores de tu persona y ayudarte a tomar decisiones.
El Consultante tiene que estar comodo, concentrado, en silencio y con gran serenidad. Al empezar una lectura, es importante relajar la mente para que pueda abrirse a los mensajes que transmiten los símbolos del Tarot.

MAGIA | TAROT Y HOROSCOPOS



Que es la Magia?

Magia es el arte o conocimiento con que se pretende producir, merced a ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres sobrenaturales, resultados contrarios a las leyes físicas y dominio sobre las personas, la naturaleza y fuerzas desconocidas que la gobiernan. Encanto, hechizo o atractivo de alguien o algo.


Su Historia
El término magia deriva de magi, uno de los elementos religiosos incoporados por los magos en la antigua Babilonia. Hubo magos en Roma y en Grecia y en casi todo el mundo occidental y oriental de la Antigüedad. La magia estuvo relacionada con la alquimia y la astrología, en la Europa medieval. Esas actividades ocultas contribuyeron al desarrollo del pensamiento y de la ciencia y fueron objeto de persecusión por parte de la Iglesia Católica durante la Baja Edad Media y la Era Moderna. Tal vez unas 500.000 personas resultaron procesadas y gran parte ejecutadas por tribunales civiles y religiosos, acusadas de brujería, a lo largo de casi cinco siglos. Hubo procesos por brujería hasta el siglo XIX, tanto en Europa como en Norteamérica. La llamada magia negra o hechicería era una práctica atribuida a los brujos, a quienes a su vez se consideraba vinculados con el diablo. La magia o hechicería populares estaban relacionadas con antiguos ritos de fertilidad e iniciación en el conocimiento en los pueblos llamados bárbaros, principalmente los celtas, pero la Iglesia identificó esas prácticas como demoníacas y encomendó al Tribunal de la Inquisición y a los tribunales civiles su persecusión sistemática.
La antropología distingue entre la hechicería (la magia más simple practicada en las sociedades antiguas), la brujería diabólica (los supuestos cultos al Diablo) y la moderna brujería (el movimiento neopagano), que incluye el culto de poderes subyacentes de la naturaleza y la adivinación. La brujería es un término cargado de significado negativo por la Iglesia y las leyendas populares de la Edad Media y un modo de designar la magia en general.

La magia fue rechazada de antiguo por la religión judeocristiana. Se encuentran referencias negativas a los magos en el Antiguo y el Nuevo Testamento.

Las grandes religiones no dan cabida a la magia. La antropología distingue entre magia y religión, y coloca a la magia en un plano paralelo al de la evolución de las religiones.

Los adivinos y magos, de hecho, no tenían ya que ver con los sacerdotes en Grecia y Roma, aunque eran consultados, sobre todo por los poderes de adivinación de los que se creía estaban dotados.

La magia y la hechicería estaban ligadas también a las creencias de pueblos orientales muy antiguos, en los que el mago o chamán era a la vez un sanador y un conocedor del mundo invisible de lo espíritus y jugaba un papel preponderante en la comunidad.

La interrelación de los mitos antiguos de las más diversas culturas, sus similitudes y relación con las religiones animistas, en las que la magia jugaba un papel central, fueron estudiadas por el antropólogo británico James George Frazer en su obra monumental La rama dorada. Merecieron también una amplia consideración por parte del psiquiatra Carl Jung, quien desarolló la teoría del inconsciente colectivo. El hermetismo (llamado "la antigua ciencia" en el medioevo) influyó en el pensamiento del Renacimiento. Esta seudociencia se vincula, en algunos aspectos, con el mantenimiento de antiguas creencias que, como la magia, conducían al conocimiento y manejo de las leyes espirituales del universo. En 1463, Cosme de Médici encargó la traducción de la obra de Hermes Trimegisto, que se suponía escrita en el antiguo Egipto, pero que para para muchos data de los primeros siglos de la era cristiana y que es la piedra angular del movimiento hermético o gnóstico (de gnosis, conocimiento).

La adivinación mediante la baraja fue una actividad frecuente en el nacimiento de la Era Moderna y los sistemas de símbolos desarrollados por los cartománticos para el conocimiento de la realidad presente y futura son claramente deudores de otros métodos de adivinación practicados por los magos, entre ellos la lectura del vuelo de las aves y de las entrañas de los animales sacrificados.

Prácticas de simple hechicería, adivinación, astrología, lectura de barajas y de libros oraculares como el antiquísimo I Ching, de los chinos, o el alfabeto rúnico de los escandinavos, aspectos del hinduismo, el yoga y hasta la creencia en la divinidad de civilizaciones extraterrestes y su presencia entre los humanos constituyeron desde mediados del siglo XX un conglomerado débilmente articulado que se conoció como movimiento de la "new age" (nueva edad). la magia ha sido muy perseguida en los ultimos años pero como algo mas cientifico pero q en otro tiempo hubiera sido la muerte para el investigador


Magia blanca
Se denomina magia blanca a aquellos actos de liturgia mágica cuya naturaleza, métodos u objetivos son comúnmente aceptados por la sociedad donde se producen. Se utiliza como antónimo de Magia negra. En las sociedades occidentales contemporáneas, un subtipo particular de la magia blanca es la Magia verde.
Parece que la expresión "magia blanca" se expandió en tiempos relativamente recientes, pues en sociedades anteriores la magia o estaba permitida o estaba prohibida, pero no era común que hubiera una "magia aceptada" frente a una "magia no aceptada". Esta oposición de conceptos es propia de sociedades no totalistas, y por tanto modernas o contemporáneas. Probablemente surgiera ante la necesidad de asimilar en una misma sociedad religiones monoteístas de Estado y creencias locales durante el periodo colonial.


Magia negra
Se denomina magia negra a aquellos actos de liturgia mágica cuya naturaleza, métodos u objetivos no son comúnmente aceptados por la sociedad donde se producen. Se utiliza como antónimo de Magia blanca.
En las sociedades occidentales contemporáneas, un subtipo particular de la magia negra es la Magia roja. Parece que la expresión "magia negra" se expandió en tiempos relativamente recientes, vinculada o derivada del término nigromancia, pues en sociedades anteriores la magia o estaba permitida o estaba prohibida, pero no era común que hubiera una "magia aceptada" frente a una "magia no aceptada". Esta oposición de conceptos es propia de sociedades no totalistas, y por tanto modernas o contemporáneas. Probablemente surgiera ante la necesidad de asimilar en una misma sociedad religiones monoteístas de Estado y creencias locales durante el periodo colonial.


Magia verde
La magia verde es un tipo de magia cuyo componente central es el uso de plantas y hierbas. En las sociedades occidentales contamporáneas, se considera un tipo de Magia blanca.
La magia verde se halla estrechamente ligada con el entorno más o menos esotérico que rodea a la fitoterapia y el herbalismo, muy populares como forma de medicina alternativa. En ciertos casos, se han establecido dudas sobre la legalidad de algunas prácticas de magia verde que pudieran incorporar elementos psicoactivos de origen natural.

APRENDIENDO A VER EL AURA



Cuando intentemos ver por vez primera el aura, no nos desanimemos si no sentimos o vemos nada. Debemos darnos tiempo y tener fe. Algunas personas experimentan un despertar instantáneo, pero a otras suele llevarles algún tiempo. A veces el problema radica en que se esta inten tando con demasiada fuerza, situación que puede destruir la sensibilidad. Cuando esto nos suceda, debemos esperar cierto tiempo antes de intentarlo de nuevo.Hay varios métodos sobre el modo de observar el aura. En la mayoría de ellos se recomienda trabajar en un cuarto oscuro, con una luz pequeña. También se recomienda entrecerrar los ojos para que la mirada tenga una dimensión mas profunda.Resulta más fácil observar el aura cuando la persona esta de pie ante un fondo de color claro, blanco de ser posible. Los colores físicos y los objetos materiales pueden distraernos, y resulta más fácil ver el aura en condiciones favorables.La iluminación es un elemento esencial para "leer" el aura, sobre todo cuando no se tiene experiencia; lo mejor es intentarlo en condiciones óptimas. Asegurémonos de colocar una fuente luminosa detrás de nosotros cuando nos sentemos frente a la persona a la cual se le va a interpretar su aura. Lo mejor es la luz natural, ya sea la luz del sol que entra por una ventana o la luz de una veta. Comprobemos que en la habitación no haya corrientes de aire que produzcan sombras en movimiento, al alterar la llama de la vela.Normalmente es necesario realizar varias pruebas hasta dar con la iluminación adecuada a nuestras necesidades particulares.Empecemos visualizando el aura de nuestra pareja o de algún amigo. por supuesto, las posibilidades de éxito serán mayores si la persona participa de buen grado en el experimento. Es aconsejable buscar un amigo interesado en ver el aura y turnarnos para hacerlo.Pongamos música suave y relajante.Tengamos el conocimiento de lo que hacemos antes de intentar cualquier visualización, meditación o lectura del aura. Esto es, que conozcamos los diferentes pasos.Tanto nosotros como la persona, a la que se le va a leer el aura debemos empezar por cerrar los ojos y respirar profundamente para relajarnos. Sentémonos con el tronco recto, las piernas sin cruzar y los pies apoyados en el suelo. Coloquemos las manos sobre nuestro regazo con las pal mas hacia arriba.Después respiremos hondo y abramos los ojos lentamente: no los abramos del todo. Recordemos que no debemos concentrarnos en intentar ver el aura. Relajémonos y procuremos mirar el perfil de la persona que tenemos enfrente.Al cabo de un rato, la rodopsina decolorara los bastones y nos obligara a cerrar de nuevo los ojos para permitir que se resinteticen. Al cerrar los ojos es probable que veamos imágenes que se hayan grabado en nuestra mente. Aparecerán como una imagen en negativo. De jemos que estas imágenes se fundan y luego volvamos a abrir los ojos. Repitamos el proceso tantas veces como sea necesario.Se recomienda tener un cuaderno para anotar las observaciones. Si trabajamos varias veces con la misma persona, es interesante comparar las notas para ver si hay cambios o coincidencias entre una sesión y otra,Tomemos nota de los colores, formas, sentimientos, símbolos o imágenes que hayamos percibido.La práctica de este método nos fortalecerá la visión del aura y cada vez nos resultara más fácil. No nos desani memos, el desarrollo de este método suele llevar tiempo. Algunas personas ven los colores perfectamente, mientras que otras sólo aprecian un halo azul.Recordemos que no debemos esforzarnos en ver el aura; relajémonos y dejemos que ocurra naturalmente. Al poner demasiado empeño, nuestra visión convergente entra automáticamente en funcionamiento.Cuando los músculos del ojo se fatigan, la posición de este varía ligeramente, Y entonces vemos la imagen gra bada donde deberíamos de ver el aura. A esto se le conoce como "falsa aura", la cual es de un color opaco, no traslucido como el aura verdadera.Al realizar la lectura del aura, disfrutemos de la experiencia y estemos alegres.Cuando intentemos por primera vez "leer" el aura de una persona, hagamos que nos formule una pregunta cuya respuesta se pueda verificar fácilmente.Al ver o sentir el aura por primera vez, necesitaremos adquirir cierto grado de confianza. Por este motivo, es conveniente que la persona cuya aura estemos observando, responda con sinceridad a las interpretaciones que le estamos planteando.Para complicar mas las cosas, es posible que los colares que observamos parezcan erróneas, porque los pensa mientos de la persona, tal vez no correspondan a los que se tengan en ese momento, pero si pueden corresponder a un suceso posada o a un recuerdo inconsciente.Así, un lectura del aura, puede ser muy importante, a pesar de una negativa por parte de la persona que se esta observando.Aquí es, en estos primeros intentos, donde nos hare mos distintos de los demás. Si encontramos fracasos tendremos que continuar con decisión.Todas las etapas de la percepción extra sensorial exigen esfuerzo, a pesar de la actitud negativa de los que nos rodean.¡Pidamos permiso!El mirar en el interior del aura de una persona es una cuestión muy personal. Pidamos permiso antes de aden trarnos en ese mundo de mensajes sutiles. Si entramos sin el es fácil que percibamos una imagen distorsionada.Cuando ya creemos que "vemos" el aura, tenemos que dar el siguiente paso; realmente ver el aura.¿Como es esto?Lo que sucede en la mayoría de los casos, es que nuestro ser interior intuye las emanaciones áureas y las forma en la mente mediante los órganos visuales. Tal vez lo que estamos viendo es solo la capa física del aura.Esto es apenas el comienzo, debemos seguir intentándolo y continuar capa tras capa, hasta que podamos percibir su Luz.

COMO VER TU AURA



Sentir que tenemos aura nos proporciona más seguridad a la hora de intentar verla. Hay diversos métodos para intentar sentirla, pero sin duda el más conocido y fácil de hacer es juntando las palmas de las manos.
Para sentirlo ponemos nuestras palmas de las manos una al lado de la otra y con una distancia de 30 cm. Así en esa posición prestamos especial atención a qué sentimos en nuestras manos y cómo lo sentimos. Estaremos unos tres minutos.

Pasados los tres minutos acercaremos las palmas de las manos a unos 20 centímetros y repetiremos el proceso de prestar atención a qué sentimos y cómo lo sentimos. Estaremos otros tres minutos.

Pasado ese tiempo acercaremos nuestras manos unos 10 centímetros y repetiremos el mismo proceso que las otras veces.

Finalmente acabaremos a una distancia de entre 3 y 5 centímetros en la que realizaremos el mismo análisis que las fases anteriores.

Lo más normal es que sea en esta última fase en la que notemos una ligera presión, algo parecido a cuando metemos la mano en el agua, pero mucho más suave, incluso casi imperceptible si no prestamos atención. Algunas personas con una mayor sensibilidad pueden sentir su aura en las primeras fases, pero no es lo común.

Analiza especialmente los cambios que vas notando a medida que acercas las palmas de la mano. Lo más tradicional suele ser notar un cambio de temperatura, pero se pueden notar muchas más cosas.

Realiza esta fase hasta que tengas totalmente controlada y analizada la sensación. Tómate todos los días que te hagan falta, porque no será en vano.